Hay animales que se admiran por su fuerza. Otros, por su velocidad. El Caballo Peruano de Paso, en cambio, deja una impresión distinta: deslumbra por la armonía con la que se mueve. Tiene presencia, carácter y una suavidad tan particular en el andar que no se parece a la de ninguna otra raza.

Basta verlo avanzar una vez para entender por qué ocupa un lugar tan especial dentro del patrimonio cultural del Perú. Pero su valor no está solo en la belleza. Detrás de ese paso elegante hay siglos de historia, selección, crianza y conocimiento ecuestre.

El caballo peruano de paso se fue formando en el país a lo largo de generaciones, hasta convertirse en una raza propia, reconocida por su silla cómoda, su nobleza y su estrecha relación con la figura del chalán. Por eso, hablar de él no es hablar únicamente de un caballo excepcional, sino de una tradición peruana que sigue viva y que todavía emociona.                                                           

La elegancia del Caballo Peruano de Paso no solo se ve: se siente en cada movimiento. Tradición, historia y armonía en una de las expresiones culturales más emblemáticas del Perú.
Caballo Peruano de Paso montado por un chalán en una exhibición tradicional, destacando su andar suave, su elegancia natural y su valor como patrimonio cultural del Perú.

Origen e historia del Caballo Peruano de Paso

La llegada de los caballos españoles al Perú

La historia del Caballo Peruano de Paso no puede explicarse como una raza que apareció  de pronto, ni como una simple prolongación de los caballos traídos de España.

Su historia comienza en el siglo XVI, con la llegada de los españoles y de sus caballos al territorio peruano, en el contexto de la Conquista y de los primeros tiempos del Virreinato.

El inicio de su desarrollo llegó desde los puertos de Sevilla, Sanlúcar de Barrameda y Cádiz. Pero este origen inicial no debe confundirse con la raza ya formada.

Lo que desembarcó en el Perú fue una base biológica e histórica; lo que vino después fue un largo proceso de transformación local, ya que el caballo peruano de paso no es una copia conservada de un modelo europeo, sino el resultado de una adaptación profunda ocurriendo su formación histórica que terminó de hacerse en suelo peruano. 

Escena histórica de jinetes españoles y caballos desembarcando en la costa peruana durante el siglo XVI, representando el inicio del proceso que daría origen al Caballo Peruano de Paso.
Recreación de la llegada de caballos españoles al Perú, episodio clave en el origen del Caballo Peruano de Paso.

La base andaluza y berberisca de la raza

La base histórica de la raza se relaciona con caballos de origen andaluz y bereber, estos ejemplares de estas líneas llegaron con las tropas españolas, se aclimataron a la geografía peruana y, con el tiempo, dieron lugar a un tipo de caballo específicamente peruano.

No estamos ante una raza europea conservada intacta, sino ante una base hispánica que fue transformándose hasta adquirir rasgos propios, donde la historia gana profundidad. El origen del Caballo Peruano de Paso no debe leerse como una nota genealógica aislada, sino como un proceso de larga duración.

Su raíz puede remitirse al mundo ecuestre hispánico, pero su identidad no quedó fijada allí. Se fue moldeando en el Perú, en otro paisaje, bajo otras exigencias y dentro de otra experiencia histórica.

Esta es la diferencia que vuelve a esta raza mucho más que una descendencia: la convierte en una creación peruana a partir de un sustrato inicial foráneo. 

Caballos en paisaje andino vinculados al origen del Caballo Peruano de Paso.
Tres caballos de porte elegante en un paisaje andino evocan la base andaluza y berberisca que participó en la formación histórica del Caballo Peruano de Paso en el Perú.

Cuatro siglos de aislamiento, selección y adaptación

Uno de los aspectos más reveladores de esta historia es que el Caballo Peruano de Paso no surgió de inmediato.

Se fue afinando con el tiempo, tras alrededor de 400 años de aislamiento en territorio peruano, junto con un trabajo minucioso de cruces, selección y mejoramiento realizado por sus criadores, terminó consolidándose como una raza muy particular, reconocible por sus proporciones y por su característico paso llano. 

Sus ancestros raciales, combinados con la geografía, el medio ambiente, la función y una selección libre de cruces con razas ajenas, fueron adecuando sus aires o pisos hasta fijar sus cualidades viajeras.

Eso significó que su historia no es solo biológica. Es una historia de uso, de paisaje y de criterio. El caballo se fue haciendo, al mismo tiempo, con la mano del criador y con el terreno que lo acompañó.

La crianza del caballo tiene un origen virreinal, la forma en que hoy se conoce al Caballo Peruano de Paso es también producto de la naciente República y de la reorganización social posterior a la Independencia.

No pertenece únicamente al mundo colonial; su perfil definitivo también se afianzó en el Perú republicano. 

Las haciendas de la costa y la consolidación de su identidad

Si uno quisiera ubicar el escenario donde esta identidad terminó de afirmarse, tendría que mirar con atención a las haciendas de la costa peruana, se sitúa allí un momento decisivo, entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando empezó a percibirse con claridad que la marcha de estos caballos era distinta a la de otras razas equinas.

Fue en ese mundo rural costeño donde el caballo de paso terminó de afirmarse como un animal de silla excepcional, útil para el trabajo agrícola, el desplazamiento entre pueblos y el arreo de ganado hacia Lima.

Ese vínculo con la costa no es un detalle menor, aunque la crianza del Caballo Peruano de Paso se extendió a diversos puntos del territorio andino, su presencia aparece asociada principalmente a la costa peruana, cuyo terreno llano y arenoso habría influido incluso en su forma particular de desplazarse.

La observación ayuda a mirar la raza no solo desde la sangre o la genealogía, sino también desde el espacio donde terminó de tomar forma. El caballo no fue únicamente criado en ese paisaje; en cierto modo, también fue modelado al suelo peruano.

La identidad del Caballo Peruano de Paso no se entiende solo por su linaje, sino también por el paisaje donde terminó de afirmarse. En las haciendas de la costa peruana, entre caminos arenosos y trabajo rural, la raza consolidó ese andar singular que hoy la distingue.
Caballo Peruano de Paso montado por un chalán en un entorno rural de la costa peruana, evocando las haciendas donde la raza consolidó su identidad como caballo de silla excepcional.

¿Qué hace único al Caballo Peruano de Paso?

Hay caballos que llaman la atención por su tamaño o por su fuerza. El Caballo Peruano de Paso destaca por algo más difícil de encontrar: equilibrio.

Tiene elegancia, sí, pero también nobleza, carácter y una manera de moverse que se siente distinta desde el primer momento. No se admira solo por cómo luce, sino por lo que transmite cuando avanza: calma, firmeza y una armonía muy poco común.

La Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso lo define justamente como una raza única por la comodidad de su andar y por cualidades propias como el brío, la nobleza y su buena disposición.

Lo que hace único al Caballo Peruano de Paso no es solo su belleza, sino la armonía con la que avanza. En su andar se combinan elegancia, nobleza, brío y una suavidad que lo distingue como una de las razas más emblemáticas del Perú.
Caballo Peruano de Paso: elegancia, equilibrio y suavidad en cada movimiento.

Un caballo de silla distinto a cualquier otro

No todos los caballos se recuerdan de la misma forma. Algunos impresionan por su fuerza; otros, por su velocidad. El Caballo Peruano de Paso deja huella por algo mucho más fino: la sensación de equilibrio que transmite cuando se mueve.

Tiene presencia, sí, pero también una armonía muy propia, de esas que no necesitan exagerarse para llamar la atención.

Esa diferencia no es solo una idea romántica. La propia Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso explica que se trata de una raza única por la comodidad que su andar brinda al jinete.

Suavidad, brío, nobleza y arrogancia

Lo especial del caballo peruano de paso no está solo en cómo se ve, sino en todo lo que reúne al mismo tiempo. Su andar es suave, pero no apagado. Tiene brío, pero no pierde compostura. Conserva nobleza y buena disposición, sin dejar de proyectar esa arrogancia entendida como porte, seguridad y distinción.

Justamente estas cualidades como rasgos propios de la raza: brío, nobleza, arrogancia y buena disposición. Ahí está buena parte de su encanto. No es un caballo tosco ni pesado.

Tampoco uno que dependa solo de la apariencia. Su estructura compacta, su cuello robusto, su cabeza ancha y expresiva, y sobre todo su manera de desplazarse, hacen que la elegancia no se sienta forzada, sino natural.

Un ejemplar de cuerpo ancho y profundo, de andar suave, que no trota como otras razas y cuya marcha lateral a cuatro tiempos elimina el movimiento brusco hacia arriba y abajo.

Por qué fascina dentro y fuera del Perú

Su prestigio no nace solo del orgullo nacional. Fascina porque es fácil notar que estamos frente a una raza diferente. Esa combinación explica por qué ha pasado de ser una tradición muy peruana a convertirse también en una referencia admirada fuera del país.

Además, su historia refuerza esa admiración, el caballo de paso se consolidó en el Perú tras alrededor de 400 años de aislamiento, selección y mejoramiento, hasta formar una raza muy particular por sus proporciones y por su paso llano.

No es solo un caballo bonito: es el resultado de siglos de crianza, criterio y continuidad cultural, es la razón por la que sigue despertando tanta atención cada vez que entra a una pista, acompaña una marinera o simplemente empieza a avanzar. 

El Caballo Peruano de Paso no llama la atención solo en el Perú. Su elegancia, su paso llano y la historia que lleva detrás explican por qué esta raza sigue despertando admiración cada vez que entra a una pista y empieza a avanzar.
Caballo Peruano de Paso de porte elegante y paso armonioso en una pista de exhibición, representando la admiración nacional e internacional que ha ganado esta histórica raza peruana.

El paso llano: por qué su andar es considerado uno de los más suaves del mundo

Cómo funciona el paso lateral a cuatro tiempos

El Caballo Peruano de Paso no lleva un andar propio del caballo común, porque avanza llevando la pata delantera y la posterior del mismo lado de manera simultánea, es decir, amblando, los ejemplares más finos son aquellos que logran expresar ese movimiento en cuatro tiempos.

Ahí está una parte central de su distinción. No se trata solo de caminar bonito, sino de hacerlo con una secuencia tan bien ordenada que el desplazamiento parece casi continuo.

Eso es lo que hace que su andar tenga una musicalidad tan reconocible. Hay caballos que avanzan con energía; el peruano de paso, además, avanza con cadencia y cuando esa cadencia está bien dada, el movimiento no solo se ve elegante: se siente armónico.

Su paso lateral a cuatro tiempos elimina los movimientos marcados hacia arriba y abajo, dando al jinete una cabalgata mucho más suave. Esa suavidad, entonces, no es una leyenda repetida entre aficionados. Tiene una base mecánica muy concreta.

Por qué no genera el impacto de otras razas trotadoras

Aquí está una de las razones más fáciles de entender, incluso para quien nunca se ha subido a un caballo. En muchas razas, el trote genera una oscilación vertical que el cuerpo del jinete siente de inmediato.

El Caballo Peruano de Paso no es trotador, y esa diferencia lo separa de otras razas. Lo que cambia, en términos prácticos, es la experiencia completa de la montura: hay menos rebote, menos interrupción y más continuidad en el trayecto.

Esta raza es única por la comodidad que su andar otorga al jinete, este no es un caballo admirado solo por su figura, sino por su capacidad para viajar mejor, esta diferencia se ve o se siente de cerca, se entiende sin demasiadas explicaciones: mientras otros caballos parecen empujar el cuerpo hacia arriba, el peruano de paso parece llevarlo hacia adelante.

La genética detrás de su suavidad

Durante generaciones, criadores y chalanes sostuvieron que la suavidad del paso no dependía solo del entrenamiento.

Decían que estaba en el caballo mismo. Hoy esa intuición ya no se sostiene solo por tradición, sino también por investigación, el Paso Peruano o piso es heredable y que ha sido fijado por selección como característica propia de la raza.

Esta afirmación encontró respaldo científico en mayo de 2025, donde investigadores de la Universidad Científica del Sur confirmaron que varias de las cualidades distintivas del andar del Caballo Peruano de Paso tienen un marcado componente genético y una heredabilidad alta, superior a 40 en la escala que usaron.

  • Término: el braceo lateral de los miembros anteriores.
  • Agudez: el levantamiento vertical de las patas delanteras.
  • Atranque: el impulso que nace en los miembros posteriores.
Infografía de un Caballo Peruano de Paso avanzando sobre terreno arenoso, con flechas y textos que señalan la agudez, el braceo lateral y el atranque como rasgos clave de la suavidad de su andar.
La suavidad del Caballo Peruano de Paso no se explica solo por entrenamiento. En su andar intervienen rasgos bien definidos, como la agudez, el braceo lateral y el atranque, cualidades que ayudan a entender por qué esta raza se siente tan distinta al avanzar.

Características físicas y funcionales del Caballo Peruano de Paso

Cabeza, cuello, cuerpo, miembros y cascos

cabeza

De construcción predominantemente subconvexa (con tendencia rectilínea)
Tiene un largo entre 59 cm. y 61cm. entre la testera y el belfo superior.
El ancho entre las orejas de 11cm a 13 cm. y entre la apófisis orbitales de 16 cm. a 18 cm. 
La frente es ancha y plana.
Las orejas medianamente largas, móviles y finas.
Los ojos ovalados de color oscuro y vivaces.
Los ollares, sinuosos, alargados, orientados lateralmente y dilatables.
La boca, de belfos turgentes, con una comisura que oscila entre 8 cm. y 10 cm.

 

cuello

Debe ser definido según su sexo.
Crines finas, abundantes, largas y lustrosas.
El cuello, tiene una longitud promedio de 60 cm. medida del punto medio de la
unión de la cabeza al cuello y el punto medio de la escápula (espalda).
Tiene una línea cervical marcadamente convexa en machos y levemente en el caso de las hembras.
El extremo inferior del cuello debe ser ancho y robusto.

 

cuerpo

Rango de alzada, Machos: 1.44 m. y 1.51 m. Hembras:  1.43 m. a 1.49 m. 
El perímetro toráxico es de 1.77 m. a 1.80 m., teniendo las hembras un perímetro mayor que los machos.
La distancia de la cruz al esternón llamada profundidad es similar a la altura sub-esternal, siendo las hembras algo más profundas que los machos.
La cercanía a tierra es característica racial.
El pecho debe ser amplio en un rango de 34 cm. a 36 cm., medido entre las puntas de los hombros, robusto y saliente sin exceso.

 

miembros

Miembros AnterioresEl brazo es corto y musculoso.
El antebrazo es largo y musculoso en la parte superior, afinándose hacia la parte inferior y de una longitud entre 39 cm. y 42 cm.
La rodilla debe ser bien definida en sus formas; amplia, sin desviaciones, bien moldeada y con la cara anterior ligeramente convexa.
Miembros PosterioresLa nalga debe ser redondeada en armonía con el muslo.
El muslo debe ser medianamente musculado.
La pierna debe tener una musculatura destacada.
El perímetro de la caña posterior tiene entre 18 cm. y 20 cm.

 

cascos

El casco debe ser de buen desarrollo, proporcionado al cuerpo del animal, coronado por un rodete destacado y prominente recubierto de pelos cortos.
El casco en su cara plantar es cóncavo, de contornos regulares y con un candado largo, ancho y prominente, de córnea dura, oscura, resistente y brillante.
La muralla del casco debe ser inclinada teniendo un ángulo que oscile entre los 48° y 51° grados.

 

Más allá de su andar, el Caballo Peruano de Paso también destaca por su conformación. En su perfil se aprecian rasgos que ayudan a definir la raza: una cabeza proporcionada, un cuello bien formado, un cuerpo equilibrado, miembros sólidos y cascos fuertes.
Ejemplar de Caballo Peruano de Paso en posición lateral sobre terreno llano, ideal para observar sus rasgos morfológicos, como la cabeza bien proporcionada, el cuello elegante, el cuerpo compacto, los miembros definidos y los cascos firmes.

Colores más comunes y presencia racial

El Caballo Peruano de Paso también tiene una identidad muy marcada, el color que más predomina es el castaño, aunque los pelajes son variados y que existen ejemplares de capas simples y compuestas.

Es decir, no estamos frente a una raza encerrada en un solo color, sino ante una gama amplia que, aun así, conserva una presencia muy reconocible.

Temperamento y aptitudes funcionales

Talvez una de las cosas más valiosas del Caballo Peruano de Paso sea que no reúne solo cualidades físicas. También tiene un temperamento muy particular, el brío, la nobleza, la arrogancia y la buena disposición.

Una combinación extraña, pero en realidad explica muy bien la personalidad de la raza: energía sin tosquedad, carácter sin aspereza, presencia sin rigidez, esto ayuda a entender por qué durante tanto tiempo fue valorado como uno de los grandes caballos de silla del país.

No bastaba con que fuera hermoso; tenía que ser cómodo, funcional y confiable en el trabajo y en el viaje. Hoy se admira su elegancia, conviene no olvidar que esa elegancia nunca fue puramente decorativa.

Está unida a una historia de uso, de selección y de criterio. En el caballo peruano de paso, forma y función no van por caminos distintos: avanzan juntas.

El chalán y el universo cultural del Caballo Peruano de Paso

Quién es el chalán y por qué no puede separarse del caballo

El chalán no es únicamente un jinete bien vestido ni una figura decorativa de exhibición. Es criador, domador, conocedor del animal y portador de una tradición que se ha transmitido durante generaciones.

Por eso, cuando se habla del Caballo Peruano de Paso, separar al caballo del chalán sería contar la historia a medias.

Su presencia, además, no nació como una imagen vacía o pintoresca. Tiene raíces populares y una larga historia dentro del mundo rural costeño. Ya en el siglo XIX, viajeros como Archibald Smith y Johann Jakob von Tschudi describieron al chalán como una figura reconocible del Perú. 

Su imagen aparece también en escenas costumbristas de la década de 1840. Es decir, mucho antes de convertirse en símbolo nacional, ya era parte visible del paisaje humano y ecuestre del país.

El Caballo Peruano de Paso no se entiende sin el chalán. Más que un jinete, es conocedor del animal, portador de tradición y figura esencial de una historia ecuestre que ha acompañado al Perú durante generaciones.
Chalán peruano montando un Caballo Peruano de Paso en un entorno rural, evocando la relación histórica entre el criador, domador y jinete tradicional con una de las razas más representativas del Perú.

La marinera y la exhibición del caballo, orgullo nacional

Con el tiempo, el chalán dejó de ser solo una figura costumbrista para convertirse en una de las imágenes más reconocibles de la identidad peruana.

Su atuendo tradicional: Poncho, camisa y pantalón blancos, pañuelo al cuello, botas de montar, sombrero de paja y espuelas no es un disfraz de ocasión, sino la expresión visible de una tradición que terminó de afirmarse en los concursos del siglo XX.

Ese universo no se agota en una sola escena. Existen coreografías y números a caballo que forman parte del repertorio tradicional, entre ellos la Marinera limeña caballo con caballo, el Tondero La Apañadora, la Zamacueca a caballo peruano, la Primera cuadrilla del Señor de los Milagros a Caballo Peruano de Paso y la Marinera norteña en sus dos modalidades.

Todo esto revela algo importante: el caballo de paso no pertenece solo al ámbito de la crianza, sino también al de la representación cultural y artística del Perú.

El Caballo Peruano de Paso no pertenece solo al mundo de la crianza. También forma parte de la escena cultural del Perú, donde el chalán, la marinera y la exhibición ecuestre se unen para expresar elegancia, historia y orgullo nacional.
Exhibición de Caballo Peruano de Paso con chalán y bailarina de marinera en una pista tradicional, mostrando la relación entre esta raza emblemática, la identidad peruana y la representación cultural del país.

Criadores, registro genealógico y preservación de la raza

El rol de la ANCPCPP en la conservación del Caballo Peruano de Paso

Si el paso, la elegancia y el prestigio del Caballo Peruano de Paso han llegado hasta hoy con tanta fuerza, no ha sido por casualidad.

Detrás de esa continuidad hay instituciones, criadores, registros y una comunidad que entendió algo esencial: una raza no se conserva solo admirándola, sino cuidándola con método.

La organización que ha ocupado este lugar central en el Perú es la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso, cuya consolidación institucional se remonta a la década de 1940 y que mantiene como hitos propios la fundación histórica del 18 de mayo de 1947 y la firma del acta que dio origen a la escritura pública el 23 de setiembre de 1947.

Desde entonces, su trabajo ha girado en torno al patrón racial, la organización de concursos, la articulación de la comunidad ecuestre y la promoción sostenida de la raza en el país y en el extranjero.

La permanencia del Caballo Peruano de Paso no depende solo de la admiración que despierta. También es resultado del trabajo sostenido de criadores e instituciones como la ANCPCPP, que han ayudado a preservar su patrón racial, organizar concursos y fortalecer la proyección de la raza dentro y fuera del Perú.
Dos jinetes sobre Caballos Peruanos de Paso durante una exhibición en la sede de la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso, entidad fundamental en la preservación del patrón racial y la promoción de la raza.

Por qué el registro genealógico es clave

El registro genealógico es uno de ellos. En apariencia, podría parecer solo una oficina más dentro del mundo ecuestre.

En realidad, cumple una función mucho más profunda: permite identificar el origen de cada ejemplar, seguir líneas de sangre, ordenar la crianza y dar trazabilidad a la historia biológica de la raza.

La ANCPCPP mantiene este sistema como una de sus herramientas fundamentales y lo presenta como el espacio donde se reúnen los documentos necesarios para registrar formalmente a cada Caballo Peruano de Paso.

Cómo influyen los criadores en la calidad de la raza

Una raza como esta no se mantiene sola. El criador no cumple un papel accesorio ni decorativo.

Su mirada, su criterio y su capacidad para reconocer lo que debe preservarse han sido decisivos en la formación histórica del caballo.

Durante generaciones, la calidad del Caballo Peruano de Paso se fue construyendo a través de decisiones muy concretas: qué ejemplares reproducir, qué defectos evitar, qué rasgos reforzar y qué tipo de caballo se quería mantener vivo.

En el fondo, la historia de la raza también es la historia de una crianza paciente y exigente.

Selección, consanguinidad y mejora genética

Los avances más recientes han combinado genética, biomecánica y sostenibilidad para aportar a la conservación del caballo.

Están la identificación de la heredabilidad de los rasgos funcionales más importantes, el uso de la termografía para evaluar el rendimiento muscular y prevenir lesiones, y la cuantificación objetiva de la suavidad del desplazamiento mediante aceleración vertical.

También se han usado herramientas como videoanálisis de alta resolución, Kinovea y WOMBAT, buscando que la evaluación funcional de la raza sea cada vez más rigurosa y menos dependiente de la pura impresión visual. 

Los criadores y referentes más destacados del circuito actual

Qué significa realmente ser “el mejor” en el Caballo Peruano de Paso

En el Caballo Peruano de Paso. El circuito oficial distingue categorías diferentes, como mejor criador del año, mejor expositor del año y reproductor del año  y eso ya dice bastante.

La excelencia no se mide de una sola manera en el próximo gran momento del calendario es el LXXIX Concurso Nacional Oficial, programado en Lima del 19 al 26 de abril; por eso, el ranking nacional consolidado más reciente disponible sigue siendo el del LXXVIII Concurso Nacional Oficial, actualizado el 11 de abril de 2025. 

En el Caballo Peruano de Paso, ser “el mejor” no depende de un solo criterio. La excelencia también se mide en categorías distintas, donde criadores, expositores y reproductores forman parte de un sistema que reconoce el trabajo detrás de cada ejemplar.
Caballo Peruano de Paso guiado por su chalán durante una presentación en pista, escena asociada a los concursos oficiales donde se valora la excelencia de la raza en distintas categorías.

Mejores criadores del año según el circuito oficial

El ranking más reciente disponible, hay nombres que destacan con claridad. No se trata solo de haber sacado un buen caballo una vez, sino de mostrar consistencia, criterio y una línea de trabajo capaz de mantenerse competitiva. Ahí es donde el título de mejor criador del año adquiere verdadero peso.

Entre los criadores mejor posicionados en el LXXVIII Concurso Nacional Oficial 2025 aparecen:

  • Criadero José Antonio Onrubia Romero S.A. — 162 puntos.
  • Luis Vásquez Nacarino — 148 puntos.
  • Eduardo Risso Montes — 144 puntos.
  • Fernando Jarquín Pira — 130 puntos.
  • Samuel Gleiser Azcárate — 128 puntos. 

Mejores expositores del año

El bloque de expositores resalta la raza, porque ahí ya no basta con criar bien: hay que llegar a la pista con ejemplares capaces de sostener nivel, presencia y regularidad. En otras palabras, es el momento en que la crianza se vuelve visible ante el juicio público del circuito.

Los expositores mejor posicionados en el ranking oficial reciente fueron:

  • Criadero José Antonio Onrubia Romero S.A. — 162 puntos.
  • Alfonso Valmore García García — 148 puntos.
  • Fidel Ernesto Sánchez Alayo — 144 puntos.
  • Eduardo Risso Montes — 132 puntos.
  • Abraham Zavala Falcón — 128 puntos.
  • Ganadera Montecristo S.A.C. — 128 puntos.
  • Monte San Francisco S.A. — 126 puntos.

Criadores que marcan la actualidad de la raza

Si la crianza habla del trabajo paciente y la exposición habla del presente visible, los reproductores dicen algo todavía más delicado: hacia dónde se está proyectando la raza. Allí ya no se trata solo de ganar, sino de dejar huella en las generaciones que vienen. Por eso el ranking de reproductor del año tiene tanto interés dentro del circuito.

En el listado más reciente, los nombres que encabezan esa conversación son estos:

  • JEB DANDY-TE — 182 puntos.
  • LV FUNDAMENTO-TE — 152 puntos.
  • LV ACTOR — 130 puntos.
  • AEV NUEVO REY — 121 puntos.
  • AEV PERICLES — 116 puntos.

Dónde se cría y dónde tiene mayor presencia el Caballo Peruano de Paso

Lima y Mamacona como epicentro contemporáneo

No se cría con la misma intensidad en todo el país. Si hoy hubiera que señalar un gran centro de referencia, en Lima, y más concretamente Mamacona, en Lurín.

Allí no solo se realiza el Concurso Nacional, sino que también se concentra una parte importante de la vida institucional y competitiva de la raza.

En cierto modo, Mamacona se ha convertido en uno de esos espacios donde el caballo peruano de paso no solo se exhibe: se mide, se celebra y se reafirma.

La costa norte: La Libertad, Lambayeque y Piura

Pero reducir esta tradición a Lima sería injusto. La costa norte sigue siendo uno de sus territorios más fuertes y más expresivos.

La Libertad, Lambayeque y Piura aparecen una y otra vez como zonas donde el caballo de paso mantiene una presencia especialmente marcada, tanto en la crianza como en el imaginario cultural del chalán. Allí, la tradición no se siente prestada ni reciente: se siente arraigada.

Arequipa y el sur peruano

Hacia el sur, Arequipa ocupa un lugar importante dentro del mapa actual del caballo peruano de paso. Su presencia en la región no es menor y sigue teniendo peso dentro del circuito y de la crianza.

De hecho, la propia red institucional vinculada a la raza mantiene asociaciones activas en Arequipa, lo que confirma que la tradición no quedó encerrada en la costa central o norte, sino que sigue viva en distintos puntos del país. 

Presencia nacional e internacional

El caballo peruano de paso ya no pertenece a un solo paisaje. La red de asociaciones muestra presencia en regiones como Cusco, Valle Sagrado, Ayacucho, Cajamarca, Ica, Junín, Piura, Puno y Tacna, entre otras.

Además, el calendario reciente y la propia estructura institucional dejan ver que su proyección también cruza fronteras, con actividad y vínculos fuera del Perú.

Eso habla de una raza que conserva raíces muy peruanas, pero que al mismo tiempo sigue expandiendo su prestigio.

Concursos y dónde se premia a los mejores ejemplares

El Concurso Nacional Oficial del Caballo Peruano de Paso

Si hay un escenario donde el prestigio del Caballo Peruano de Paso se pone realmente a prueba, ese es el Concurso Nacional Oficial.

No es solo el evento más importante del calendario: es el espacio donde se concentran los criadores, expositores, chalanes y ejemplares que marcan el nivel más alto del circuito.

Allí no basta con tener un caballo hermoso. Tiene que verse la calidad del paso, la presencia, la preparación y, sobre todo, la consistencia de una crianza bien trabajada.
Además, sigue siendo un concurso plenamente vigente.

En 2026, el LXXIX Concurso Nacional Oficial del Caballo Peruano de Paso está programado en Lima del 19 al 26 de abril, lo que confirma que sigue siendo el gran punto de encuentro de la raza cada año.

El Concurso Nacional Oficial es el gran escenario del Caballo Peruano de Paso. Allí se reúnen ejemplares, chalanes, criadores y expositores que representan el nivel más alto de la raza, en una vitrina donde el prestigio se gana con paso, presencia y consistencia.
Tres chalanes peruanos presentan Caballos Peruanos de Paso con distinciones en una pista de exhibición, representando el prestigio y la excelencia del Concurso Nacional Oficial de la raza.

Origen histórico de los concursos: Amancaes, Acho y Mamacona

La historia de estos concursos también dice mucho sobre cómo el caballo fue ganando reconocimiento público.

El primer concurso se realizó el 24 de junio de 1929 en la Pampa de Amancaes, organizado por la Municipalidad del Rímac.

Después, este tipo de certámenes pasó por la Plaza de Toros de Acho, y en 1945 el Concurso Nacional quedó oficializado.

Hoy su sede más reconocible es Mamacona, en Lurín, muy cerca del conjunto arqueológico de Pachacamac. 

Concursos regionales, provinciales e internacionales

Aunque el Nacional concentra la mayor atención, el circuito del Caballo Peruano de Paso no se agota en Lima.

Hoy existe una red activa de concursos regionales, provinciales e internacionales que mantiene viva la tradición durante todo el año.

El calendario oficial de 2026 incluye, por ejemplo, eventos en Ayacucho, además de concursos en Argentina, Panamá y Estados Unidos.

Eso deja algo muy claro: la raza conserva una raíz profundamente peruana, pero su presencia ya tiene un alcance mucho más amplio. 

Qué categorías se juzgan en el circuito oficial

  • No se premia solo al “caballo más bonito”. El concurso sigue un sistema mucho más preciso.
  • La evaluación considera edad, sexo, etapa de presentación y pruebas ligadas a la funcionalidad y la crianza.

En el programa oficial aparecen categorías como:

  • potrancas y potrillos al cabestro
  • ejemplares de bozal
  • yeguas, potros y capones de freno y espuelas
  • pruebas como enfrenadura

También existen premios especiales que permiten valorar la raza con mayor profundidad:

  • Premios Pisos
  • Mérito Zootécnico
  • Progenie de Padre
  • Progenie de Madre
  • Conjuntos
  • Campeón, Reserva de Campeón y Campeón de Campeones

En conjunto, el concurso valora presencia, funcionalidad, valor reproductivo y consistencia racial.

Patrimonio Cultural, Producto Bandera y símbolo del Perú

El reconocimiento legal de la raza

No todas las tradiciones llegan a este nivel de reconocimiento. En el caso del Caballo Peruano de Paso, el respaldo oficial no apareció de un día para otro.

Fue construyéndose con los años, a medida que el país fue entendiendo que no estaba frente a un caballo más, sino frente a una expresión propia, con historia, continuidad y un lugar muy claro dentro de la identidad peruana.

  • 1992: el Estado peruano lo reconoció como especie equina oriunda del Perú.
  • 1996: la Ley 26606 reafirmó ese marco y precisó la formulación como raza equina oriunda del Perú.
  • 28 de abril de 2000: fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación.
  • 2 de diciembre de 2012: fue declarado Producto Bandera.
  • 2013: se instituyó el tercer domingo de abril como Día del Caballo Peruano de Paso.
  • 18 de abril de 2021: se declararon Patrimonio Cultural de la Nación los valores, conocimientos y prácticas del chalán para su crianza.

Producto Bandera del Perú

El Caballo Peruano de Paso haya sido declarado Producto Bandera, ya que representa al Perú por su calidad, su singularidad y su capacidad de proyectar una imagen propia dentro y fuera del país.

El reconocimiento se formalizó mediante la Resolución Ministerial N.° 381-2012-MINCETUR/DM, publicada el 2 de diciembre de 2012.

Este reconocimiento del Caballo Peruano de Paso reúne algo difícil de encontrar en una sola expresión: historia larga, rasgos propios, prestigio internacional y una imagen inmediatamente asociable al Perú. 

El Caballo Peruano de Paso no solo representa una tradición ecuestre. También proyecta una imagen propia del país, asociada a historia, prestigio y singularidad, razones por las que hoy es reconocido como Producto Bandera del Perú.
Chalán peruano sobre un Caballo Peruano de Paso en una ceremonia oficial, con señalización que destaca a la raza como Producto Bandera del Perú por su singularidad, prestigio e identidad nacional.

El Día del Caballo Peruano de Paso

Desde 2013, el tercer domingo de abril fue instituido como Día del Caballo Peruano de Paso. No es una fecha arbitraria: abril ya estaba ligado a esta tradición desde antes, y terminó consolidándose como el mes en el que el país le dedica una conmemoración más visible.

Más que una fecha en el calendario, ese día funciona como una forma de reconocimiento público.

Sirve para recordar que el caballo peruano de paso no pertenece solo al pasado ni a los concursos. Sigue siendo una tradición viva, admirada y defendida, con una presencia muy fuerte en la memoria cultural del país. 
 

El Día del Caballo Peruano de Paso no solo marca una fecha especial. También recuerda que esta tradición sigue viva, presente en la memoria cultural del Perú y reconocida como una de las expresiones más representativas de su identidad.
Grupo ceremonial con chalanes, jinetes y Caballos Peruanos de Paso durante una presentación con banderas y vestimenta tradicional, imagen que representa la conmemoración del Día del Caballo Peruano de Paso.

Curiosidades del Caballo Peruano de Paso que vale la pena conocer

No trota como otras razas

  • Una de las cosas que más sorprende cuando uno empieza a conocer al Caballo Peruano de Paso es que su movimiento no responde a lo que mucha gente imagina cuando piensa en un caballo común.
  • No es trotador. Su desplazamiento lateral, trabajado en cuatro tiempos en los ejemplares más finos, hace que el cuerpo avance con mucha más continuidad y con mucho menos rebote.
  • Alguien que nunca ha montado, suele notar enseguida que aquí hay una diferencia real y no solo una fama repetida por costumbre. 

Su suavidad no es un mito, sino una característica funcional heredable

  • Durante mucho tiempo, la suavidad del paso se entendió desde la experiencia: se veía, se sentía y se valoraba en la práctica.
  • Hoy se sabe que esa cualidad no depende solo del entrenamiento o del manejo.
  • El caballo de paso peruano fue fijado por selección como un rasgo propio de la raza.
  • Eso significa que su comodidad al andar no es casual, sino parte de lo que el caballo hereda. 

Ha sido objeto de investigación genética reciente

  • El Caballo Peruano de Paso no solo ha despertado admiración, también ha sido estudiado con herramientas científicas recientes.
  • Desde 2020, se viene desarrollando un proyecto de investigación en distintos criaderos.
  • En ese trabajo se han analizado alrededor de 150 ejemplares.
  • El estudio combina mediciones morfológicas, termografía y videoanálisis de alta resolución.
  • Todo ello permite entender mejor su biomecánica y sus rasgos funcionales.
  • Esto refuerza una idea importante: estamos ante una tradición viva que también puede leerse desde la ciencia.

Sigue siendo una raza viva, no solo una imagen folclórica

  • A veces se habla del Caballo Peruano de Paso como si perteneciera solo al pasado.
  • Sin embargo, su realidad actual demuestra lo contrario.
  • Su circuito sigue activo y la crianza continúa con fuerza.
  • El calendario oficial mantiene concursos dentro y fuera del Perú.
  • El LXXIX Concurso Nacional Oficial está programado en Lima del 19 al 26 de abril de 2026.
  • Todo esto confirma que no se trata de una reliquia cultural congelada, sino de una raza que sigue compitiendo, evolucionando y despertando interés en el presente.

Paseos a caballo en Cusco y el Valle Sagrado

Dónde puedes vivir esta experiencia

Si después de conocer la historia del Caballo Peruano de Paso te quedas con ganas de vivir algo más cercano, el Valle Sagrado ofrece escenarios que realmente se prestan para eso.

Las rutas a caballo más visibles se concentran sobre todo en Urubamba y en el eje Chinchero–Huaypo–Maras–Moray, donde el paisaje abierto, los caminos rurales y la amplitud del entorno hacen que la experiencia tenga mucho más sentido que una simple actividad de paso.

Urubamba, Chinchero y Huaypo: tres escenarios que se sienten distintos

Cada zona tiene su propio carácter. Urubamba suele sentirse más serena, más verde y más ligada al ritmo del valle; Chinchero ofrece una atmósfera más andina, con campos abiertos y vistas amplias; y la laguna de Huaypo.

Añade ese tipo de paisaje que vuelve la cabalgata todavía más especial, porque combina silencio, altura y una sensación de espacio que el viajero recuerda fácilmente.

Una experiencia accesible incluso si es tu primera vez

Otro punto a favor es que este tipo de paseo no está reservado solo para personas con experiencia. En la oferta actual del Valle Sagrado aparecen recorridos guiados con caballos preparados para distintos niveles.

Por lo que también puede ser una muy buena opción para quienes quieren montar por primera vez y hacerlo en un entorno tranquilo, seguro y visualmente inolvidable.

Agenda tu paseo a caballo con nosotros

Si quieres incluir una cabalgata durante tu viaje, puedes agendar con nosotros en Hotel Cocatambo.

Estaremos encantados de ayudarte a coordinar una experiencia a caballo en el Valle Sagrado, Urubamba, Chinchero o la laguna de Huaypo, según el tipo de recorrido que mejor se adapte a lo que estás buscando.

En síntesis

El Caballo Peruano de Paso no es una imagen detenida en el pasado. Sigue siendo una tradición viva, con criadores que preservan la raza, un circuito oficial que mantiene su vigencia y concursos que continúan celebrándose tanto en el Perú como en el extranjero.

Su presencia actual demuestra que no se trata solo de una herencia admirada por su historia, sino de una expresión cultural que todavía ocupa un lugar real y activo en el presente.

Esa vigencia también explica por qué el Caballo Peruano de Paso sigue despertando tanta admiración. No solo reúne elegancia, suavidad y distinción, sino también siglos de selección, conocimiento y continuidad.

En él conviven historia, identidad y cultura viva. Por eso, más que un caballo excepcional, representa una de las tradiciones más refinadas y perdurables del Perú.

Preguntas frecuentes sobre el Caballo Peruano de Paso

¿El Caballo Peruano de Paso es realmente una raza originaria del Perú?

Sí. El Estado peruano lo reconoció como especie equina oriunda del Perú en 1992, y más adelante la legislación reafirmó su carácter de raza oriunda. Además, fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación y hoy también es considerado uno de los productos emblemáticos del país.

¿Su suavidad al andar depende solo del entrenamiento?

No. Hoy se sabe que esa suavidad no depende únicamente del manejo o del entrenamiento. El paso peruano fue fijado por selección como rasgo propio de la raza, y la investigación reciente ha reforzado que varias de sus cualidades funcionales tienen una base heredable.

¿Cuándo es la mejor época para verlo en concurso?

Abril es el mes más importante para el circuito oficial. El Concurso Nacional se realiza en ese mes en Mamacona, Lima, y el calendario oficial de 2026 incluye el LXXIX Concurso Nacional Oficial del 19 al 26 de abril, además de otros eventos ese mismo mes.

¿Puedo hacer un paseo a caballo aunque sea mi primera vez?

Sí, en varias rutas actuales sí. Algunas experiencias en Cusco y Valle Sagrado se describen como adecuadas para principiantes, con caballos tranquilos y recorridos pensados para distintos niveles. Aun así, siempre conviene confirmar el nivel de dificultad antes de reservar.

¿Cuánto suele durar una cabalgata en esta zona?

Depende de la ruta. Hay recorridos de alrededor de 3.5 a 4 horas, como los paseos en Huaypo o en el Valle Sagrado, y también existen opciones de día completo. Lo ideal es elegir según tu tiempo disponible, tu interés por el paisaje y tu nivel de comodidad a caballo.

¿Qué suele incluir un tour a caballo en Cusco o Valle Sagrado?

En varias rutas actuales suelen incluirse elementos como caballo, casco, guía o arriero, y en algunos casos traslados desde el hotel. En ciertas experiencias también se suman snacks o box lunch, según la duración del recorrido.

¿Todos los tours del Valle Sagrado usan Caballo Peruano de Paso?

No siempre se detalla de la misma manera. Algunas rutas en el Valle Sagrado sí anuncian expresamente Caballos Peruanos de Paso, especialmente en recorridos por Maras, Moray o Huaypo, mientras que otras páginas describen la experiencia y la ruta, pero no especifican la raza con el mismo nivel de detalle. Si para ti es importante montar específicamente un Caballo Peruano de Paso, lo mejor es pedirlo al momento de reservar.

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Cocatambo
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