El Señor de los Milagros protagoniza cada octubre una de las celebraciones religiosas más representativas de Lima. Miles de personas acompañan sus procesiones y mantienen vivas costumbres que forman parte de la identidad de la ciudad.
Detrás de esta celebración existe una historia construida a lo largo de varios siglos, con acontecimientos, personajes y tradiciones que explican la importancia que alcanzó el Cristo de Pachacamilla en el Perú.
¿Qué es el Señor de los Milagros?
El Señor de los Milagros es una representación de Jesucristo crucificado venerada en el Perú desde el siglo XVII. Su origen está ligado al antiguo sector limeño de Pachacamilla y a una comunidad afrodescendiente que comenzó a rendir culto a la imagen. También es conocido como Cristo de Pachacamilla y Cristo Moreno, y cada octubre reúne a miles de devotos durante las celebraciones del Mes Morado.
Nombres del Señor de los Milagros
A lo largo de su historia, la imagen ha recibido distintos nombres relacionados con su origen, la comunidad que inició su devoción y las tradiciones que surgieron alrededor de ella. Algunos continúan siendo utilizados hasta hoy.
| Nombre | ¿Por qué se le conoce así? |
| Señor de los Milagros | Por los hechos considerados milagrosos asociados a la imagen, especialmente su permanencia tras varios terremotos. |
| Cristo de Pachacamilla | Por el antiguo sector de Pachacamilla, donde surgió la devoción y se encontraba la pintura original. |
| Cristo Moreno | Por las raíces afrodescendientes de la devoción y los primeros grupos que veneraron la imagen. |
| Cristo Morado | Por el color morado que identifica a sus devotos y a las celebraciones del mes de octubre. |
Origen e historia del Señor de los Milagros
La historia del Señor de los Milagros comenzó en la Lima virreinal del siglo XVII, alrededor de una pintura de Cristo crucificado ubicada en Pachacamilla. A partir de ese pequeño espacio de devoción, distintos acontecimientos y personajes fueron dando forma a una tradición que con los años se extendió por toda Lima.
Pachacamilla y la cofradía de angoleños
Pachacamilla era un sector de la Lima colonial donde vivían africanos y afrodescendientes. Allí funcionó una cofradía vinculada a personas procedentes de Angola, que contaba con un espacio para reunirse y practicar su vida religiosa.
En una de sus paredes de adobe se encontraba la pintura de Cristo crucificado que después sería conocida como el Señor de los Milagros. El historiador Rubén Vargas Ugarte sitúa la existencia documentada de la imagen hacia 1651, relacionando sus primeros años con esta comunidad.
¿Quién pintó la imagen del Señor de los Milagros?
No existe certeza absoluta sobre quién pintó la imagen original. La tradición sostiene que fue obra de un hombre africano esclavizado procedente de Angola, identificado en algunas versiones como Pedro Dalcón. Sin embargo, esta autoría no está plenamente comprobada, por lo que resulta más preciso considerarla una atribución tradicional. Lo que sí está documentado es la existencia de la pintura en Pachacamilla desde mediados del siglo XVII.
El terremoto de 1655 y el muro que permaneció en pie
El 13 de noviembre de 1655, un fuerte terremoto afectó Lima y Callao y destruyó numerosas construcciones. En Pachacamilla, gran parte del lugar donde se encontraba la pintura quedó dañada, pero el muro de adobe que sostenía la imagen de Cristo permaneció en pie.
Este acontecimiento fue interpretado por los devotos como una señal extraordinaria y se convirtió en uno de los episodios centrales de la historia del Señor de los Milagros. A partir de entonces, la imagen comenzó a atraer una mayor atención entre los habitantes de la zona.
Dato importante: El crecimiento de las reuniones alrededor del mural llamó la atención de las autoridades religiosas y, en 1671, se ordenó borrar la pintura y restringir las reuniones en Pachacamilla. La tradición cuenta que varios intentos por eliminarla no llegaron a concretarse. Finalmente, la disposición fue retirada y el culto continuó; el 14 de septiembre de 1671 se celebró una misa en el lugar.
Sebastián de Antuñano y la primera procesión
Sebastián de Antuñano tuvo un papel importante en el cuidado y difusión de la devoción a finales del siglo XVII. Tras el terremoto del 20 de octubre de 1687, en el que el mural volvió a permanecer en pie, mandó preparar una copia al óleo para llevarla por las calles de Lima. Este hecho dio origen a la primera procesión del Cristo de Pachacamilla.
El crecimiento de la devoción y el terremoto de 1746
Antes del terremoto de 1746, la devoción ya tenía un importante reconocimiento en Lima. El 21 de septiembre de 1715, el Cabildo reconoció al Cristo de los Milagros como “Guarda y Custodio” de la ciudad y asumió el compromiso de celebrar su culto cada año.
Luego, el 28 de octubre de 1746, un fuerte terremoto volvió a afectar Lima y Callao. Tras este episodio, se reforzó la relación del Señor de los Milagros con la protección frente a los sismos y el 28 de octubre quedó como una de las fechas más importantes de su celebración.
¿Cómo es la imagen del Señor de los Milagros?
La imagen muestra a Cristo crucificado como figura central, acompañado por la Virgen María y María Magdalena, mientras en la parte superior aparecen Dios Padre y el Espíritu Santo representado como una paloma. La composición actual se formó en distintas etapas: Cristo, la Virgen y María Magdalena pertenecen a la parte más antigua, mientras que Dios Padre, el Espíritu Santo y la inscripción INRI fueron incorporados posteriormente, hacia 1671.
¿Dónde está la imagen original del Señor de los Milagros?
La imagen original del Señor de los Milagros se conserva en el Santuario de Las Nazarenas, en el Centro Histórico de Lima. La pintura permanece sobre el antiguo muro de adobe integrado en el altar mayor del templo. La imagen que sale en procesión durante octubre no es el mural original, sino una reproducción realizada sobre lienzo para poder ser trasladada por las calles.
El Santuario y Monasterio de Las Nazarenas
El Santuario de Las Nazarenas se levantó en el lugar donde se desarrolló la antigua devoción de Pachacamilla. El templo actual fue construido durante el siglo XVIII e inaugurado en 1771. Junto a él se encuentra el Monasterio de las Carmelitas Descalzas Nazarenas, comunidad religiosa vinculada desde hace siglos al cuidado del santuario y de la imagen.
Museo del Señor de los Milagros
El Museo de Las Nazarenas, inaugurado en 2014, reúne piezas relacionadas con la historia del Señor de los Milagros y de la comunidad nazarena. En sus salas se conservan lienzos, objetos religiosos, exvotos, reconocimientos y otros testimonios de la devoción. Se encuentra en el jirón Huancavelica 583, cerca del santuario.
La procesión del Señor de los Milagros
La procesión es una de las principales expresiones de la devoción al Señor de los Milagros. Durante octubre, el lienzo procesional sale de Las Nazarenas y recorre diferentes sectores de Lima acompañado por la Hermandad y miles de fieles. Cada salida tiene una fecha, duración y recorrido propios, por lo que la programación puede variar de un año a otro.
¿En qué fechas sale el Señor de los Milagros?
Las principales procesiones se realizan durante octubre, especialmente alrededor del 18, 19 y 28, además de una primera salida a comienzos del mes y un recorrido final que suele realizarse el 1 de noviembre. Las fechas pueden variar o incluir salidas extraordinarias, por lo que es recomendable revisar cada año el calendario oficial de la Hermandad.
¿Cómo se realiza la procesión del Señor de los Milagros?
La procesión comienza con la salida de las andas desde Las Nazarenas y avanza lentamente por las calles acompañada por miles de fieles. Durante el trayecto se realizan relevos, oraciones, cantos y homenajes, mientras la imagen se detiene en distintos puntos establecidos dentro del recorrido.
Recorrido de la procesión del Señor de los Milagros
El recorrido del Señor de los Milagros cambia según cada salida y puede modificarse de un año a otro. La Hermandad publica la ruta oficial antes de las celebraciones, indicando el punto de partida, los principales lugares visitados y el destino final.
| Fecha | Punto de salida | Punto de llegada | Puntos referenciales del recorrido |
| Primera salida de octubre | Santuario de Las Nazarenas | Santuario de Las Nazarenas | Av. Tacna, Av. Emancipación, Jr. Chancay y Jr. Conde de Superunda |
| 18 de octubre | Santuario de Las Nazarenas | Iglesia del Carmen | Plaza Mayor, Palacio de Gobierno, Palacio Arzobispal, Congreso de la República y Barrios Altos |
| 19 de octubre | Según programación oficial | Santuario de Las Nazarenas | Hospital Arzobispo Loayza, Av. Venezuela y otros puntos del recorrido |
| 28 de octubre | Santuario de Las Nazarenas | Santuario de Las Nazarenas | Hospital Arzobispo Loayza, Av. Venezuela y sectores cercanos |
| 1 de noviembre | Santuario de Las Nazarenas | Convento de Las Nazarenas | Av. Tacna, Jr. Callao, Jr. Chancay y Av. Emancipación |
El anda, el lienzo procesional y la Virgen de la Nube
La imagen que recorre Lima es un lienzo procesional colocado sobre grandes andas ornamentadas con plata, flores y otros elementos religiosos. En el reverso se encuentra Nuestra Señora de la Nube, advocación mariana de origen ecuatoriano incorporada a las procesiones del Cristo de Pachacamilla durante el siglo XVIII.
Los cargadores y las cuadrillas
Las andas son llevadas por los hermanos cargadores de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas, organizada en 20 cuadrillas. Sus integrantes se distribuyen según características como la estatura y se relevan durante el recorrido para repartir el peso y permitir que diferentes cuadrillas participen a lo largo de la jornada.
Tradiciones del Señor de los Milagros
Las celebraciones del Señor de los Milagros también reúnen costumbres que se han mantenido durante generaciones. Algunas tienen un origen religioso y otras forman parte de la cultura popular limeña, pero juntas han dado al Mes Morado elementos muy reconocibles que acompañan cada año a esta tradición.
¿Por qué octubre es conocido como el Mes Morado?
Octubre es conocido en el Perú como el Mes Morado por las celebraciones dedicadas al Señor de los Milagros y por el color que identifica a sus devotos. Durante estas semanas, especialmente en Lima, el morado se hace visible en hábitos, decoraciones y diferentes elementos asociados a la festividad.
El hábito morado, el cordón blanco y su significado
El origen del hábito está relacionado con Antonia Lucía del Espíritu Santo y la tradición nazarena. Según la tradición religiosa, una visión de Cristo vestido de morado llevó a adoptar este color entre las nazarenas, que posteriormente quedó vinculado al culto del Señor de los Milagros.
Para muchos devotos, vestir el hábito durante octubre representa penitencia, agradecimiento y compromiso religioso. La túnica morada suele acompañarse de un cordón blanco, convirtiéndose en una de las imágenes más características del Mes Morado.
Las sahumadoras y cantoras
Las sahumadoras acompañan la procesión con pebeteros de incienso que perfuman el camino antes del paso de las andas, mientras las cantoras interpretan himnos y cantos religiosos. Ambos grupos forman parte de la Hermandad y aportan dos elementos característicos de la procesión como el aroma del sahumerio y los cantos que acompañan al Cristo Moreno.
Las alfombras de flores
Durante el recorrido, vecinos, instituciones y asociaciones preparan alfombras de flores y otros materiales para recibir al Señor de los Milagros. Sus diseños pueden incluir imágenes religiosas, símbolos y mensajes de fe, y permanecen sobre las calles hasta el paso de las andas, convirtiéndose en una expresión temporal de arte y devoción.
El turrón de Doña Pepa
El turrón de Doña Pepa es uno de los dulces más vinculados al Mes Morado. Elaborado con bastones de masa unidos con miel y cubiertos con grageas, su origen se atribuye tradicionalmente a Josefa Marmanillo, una mujer afroperuana de Cañete que habría preparado el dulce en agradecimiento al Cristo de Pachacamilla. Aunque esta historia pertenece a la tradición popular, su relación con las celebraciones de octubre está ampliamente arraigada en el Perú.
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¿Por qué el Señor de los Milagros es importante para el Perú?
El Señor de los Milagros posee una importancia que va más allá de la religión. Su historia conserva raíces afroperuanas y, con el paso de los siglos, la devoción se convirtió en parte de la identidad cultural de Lima y de otras regiones del país. En 2005, su festividad en Lima fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación por su valor histórico, religioso y cultural.
El Señor de los Milagros en Cusco y otras regiones del Perú
En Cusco, el Señor de los Milagros también es conocido como Protector y Peregrino del Cusco. Su imagen se conserva en el Templo de San Francisco de Asís y, desde 1953, su hermandad organiza recorridos durante octubre por distintos sectores de la ciudad.
En sus procesiones visita templos, conventos e instituciones cusqueñas. Uno de los momentos más especiales ocurre en la plazoleta de Almudena, donde se encuentra con la Virgen de la Natividad, Mamacha Nati. El recorrido también puede incluir Santa Clara, San Pedro, la Catedral y el sector de Belén.
Fuera de Cusco y Lima, la devoción también se celebra en ciudades como Arequipa, Cajamarca, Chiclayo, Huánuco, Tacna y Tarapoto, con misas, novenas y procesiones adaptadas a las tradiciones de cada región.
La devoción al Señor de los Milagros en el extranjero
La devoción al Señor de los Milagros se extendió fuera del Perú junto con las comunidades migrantes. En 2005, la Santa Sede lo designó Patrono de los peruanos residentes e inmigrantes, reforzando su vínculo con quienes mantienen esta tradición lejos del país. Cada octubre se realizan misas y procesiones en ciudades de América, Europa y Asia, muchas organizadas por hermandades peruanas.
En los últimos años, estas celebraciones han adquirido una dimensión internacional. En 2025, por ejemplo, una gran procesión en Roma y el Vaticano reunió a devotos y hermandades procedentes de más de 55 ciudades del mundo, mostrando cómo el Cristo de Pachacamilla también se ha convertido en un símbolo de identidad para los peruanos en el extranjero.
Preguntas frecuentes sobre el Señor de los Milagros
- ¿Es necesario ser católico para asistir a la procesión del Señor de los Milagros?
No. Aunque se trata de una celebración religiosa católica, la procesión se desarrolla en espacios públicos y puede ser presenciada por cualquier persona que desee conocerla o acompañar el recorrido, siempre respetando el carácter religioso de la celebración.
- ¿Se puede asistir gratis a la procesión del Señor de los Milagros?
Sí. No se necesita comprar una entrada ni realizar una reserva para acompañar la procesión en las calles de Lima. Los asistentes pueden ubicarse en diferentes puntos de la ruta oficial anunciada para cada salida.
- ¿Se puede tomar fotografías durante la procesión?
Sí, se pueden tomar fotografías desde los espacios públicos del recorrido. Lo recomendable es hacerlo sin bloquear el paso de los fieles ni acercarse a zonas restringidas. En lugares con mucha concentración de personas también conviene evitar exponer innecesariamente el celular y seguir las indicaciones del personal de seguridad.
- ¿Cuánto tiempo antes conviene llegar para ver la procesión?
No existe un tiempo oficial establecido, pero conviene llegar con anticipación, especialmente si se desea esperar la imagen cerca del punto de salida, llegada o de algún lugar donde se realizará un homenaje. Estas zonas suelen concentrar una mayor cantidad de personas.
- ¿Pueden participar niños y adultos mayores en la procesión?
Sí, aunque requieren mayores precauciones debido a las aglomeraciones y a las largas jornadas. INDECI recomienda que niños y adultos mayores lleven identificación con datos de contacto, permanezcan acompañados y eviten las zonas con mayor concentración de personas.
