La Navidad en Cusco se vive de forma tranquila y cercana. En el centro histórico aparecen nacimientos andinos, ferias y misas de Nochebuena, mientras en los barrios se organizan chocolatadas y reuniones en familia. Para muchos cusqueños, estas fechas son sobre todo un tiempo para compartir, más que una celebración grande o ruidosa.

Quien llega en diciembre encuentra una ciudad con su ritmo de siempre, pero con detalles distintos: artesanos que preparan figuras para el pesebre, plazas llenas de luces y familias que se reúnen alrededor del Niño Manuelito. Entre la lluvia de la temporada y el frío de la noche, la fiesta se siente en la calle y dentro de casa al mismo tiempo.

Ambiente y clima de la Navidad en Cusco

La Navidad en Cusco coincide con la temporada de lluvias. Diciembre suele traer mañanas luminosas, nubes que avanzan rápido y aguaceros intensos al final de la tarde. La temperatura baja por las noches, por lo que la gente se abriga con chompas de lana, chullos y casacas, incluso cuando el día empezó con sol. Esta combinación de lluvia y frío crea un ambiente muy particular en el centro histórico.

La Plaza de Armas y las calles cercanas se decoran con luces, nacimientos y adornos sencillos que aprovechan los balcones coloniales y las fachadas de piedra. En los barrios, muchas familias colocan nacimientos visibles desde la calle, con figuras andinas, animalitos de la sierra y cerros que representan a los Apus. El resultado es una ciudad que se ve distinta al caer la noche, con pequeños puntos de luz y pesebres que cuentan historias locales.

Para los viajeros, es importante tener en cuenta la altura y el clima. Los cambios de temperatura entre el día y la noche se sienten, y la lluvia puede aparecer sin previo aviso. Lo ideal es llevar ropa por capas, un poncho o impermeable ligero y calzado que no resbale en la piedra mojada. Con esos cuidados, es más fácil disfrutar los paseos por el centro en plena temporada navideña.

Plaza de Armas Cusco
Plaza de Armas Cusco en Navidad

Santurantikuy: el corazón de la Navidad en Cusco

Si hay una tradición que define la Navidad en Cusco, esa es la feria del Santurantikuy. Cada 24 de diciembre, la Plaza de Armas se convierte en un gran mercado de arte popular donde artesanos de Cusco y de otras zonas del sur del Perú ofrecen figuras, nacimientos y piezas trabajadas durante todo el año. La feria tiene raíces coloniales y, con el tiempo, se ha consolidado como una de las expresiones más importantes del arte cusqueño.

El nombre Santurantikuy proviene del quechua y suele traducirse como “cómprame un santito”. La idea original era que las familias pudieran adquirir imágenes religiosas para sus nacimientos y altares domésticos. Hoy, además de figuras del Niño Jesús, María, José y los pastores, se encuentran llamas, alpacas, músicos andinos, campesinos y paisajes en miniatura que representan cerros y pueblos de la región. Muchas de estas piezas están firmadas por maestros reconocidos del arte cusqueño.

La feria fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación por su importancia para la identidad local y por la creatividad de los artesanos. Eso ha ayudado a darle más organización y protección, pero sin quitarle su esencia popular. Caminar por la plaza el 24 de diciembre significa ver puestos llenos de color, escuchar quechua y castellano mezclados, y notar cómo familias enteras se detienen a elegir cada figura del pesebre con calma y cariño.

Santurantikuy cusco
Venta de imágenes religiosas para los nacimientos en Santurantikuy

Qué encontrarás en Santurantikuy

  • Figuras de nacimientos cusqueños con personajes andinos, animales de la sierra y paisajes inspirados en los Apus.
  • Imágenes del Niño Manuelito en distintos tamaños y estilos, desde los más clásicos hasta versiones contemporáneas.
  • Artesanía en cerámica, madera y piedra, además de textiles como chullos, ponchos y tapices.
  • Elementos naturales para el pesebre: musgo, ramas, pequeñas plantas y detalles para recrear nacimientos caseros.
  • Comida sencilla para acompañar la visita, como choclo con queso, anticuchos y bebidas calientes.

Consejos para vivir la feria como visitante

  • Ve con tiempo: la plaza puede llenarse mucho por la tarde y en la noche de Nochebuena.
  • Lleva efectivo en billetes pequeños, ya que muchos puestos no aceptan tarjeta.
  • Pregunta el nombre del artesano y de qué barrio o comunidad viene; así valoras más la pieza que compras.
  • Si tomas fotos de personas, especialmente de niños y adultos mayores, pide permiso antes.
  • Cuida tus pertenencias y evita empujar; la feria es un espacio de compra, pero también de encuentro familiar.

El Niño Manuelito y la espiritualidad de la Navidad cusqueña

En la Navidad en Cusco, la figura central no es solo el pesebre en general, sino el Niño Manuelito. Así se conoce en la ciudad a la representación del Niño Jesús, trabajada por imagineros (artesanos que crean imágenes religiosas) locales que mezclan rasgos europeos con detalles propios de los Andes. Muchas esculturas muestran al Niño con mejillas coloradas por el frío, gestos juguetones o posturas que lo acercan a la vida cotidiana.

Las imágenes del Niño Manuelito se buscan con especial dedicación en Santurantikuy y en tiendas de arte religioso. Algunas familias tienen imágenes que pasan de generación en generación, mientras que otras aprovechan diciembre para comprar un nuevo Niño que acompañará las celebraciones del año. La devoción es visible: muchas personas visten a sus Niños, les preparan pequeños altares y los llevan a bendecir en las iglesias.

En la Nochebuena, la Misa de Gallo en la Catedral del Cusco y en otras parroquias del centro convoca a locales y visitantes. La celebración suele iniciarse antes de la medianoche o cerca de esa hora, con cantos, villancicos y momentos de recogimiento. Después de la misa, la ciudad cambia de tono: hay fuegos artificiales, familias que vuelven a casa para la cena y barrios que mantienen encendidas las luces de sus nacimientos hasta entrada la madrugada.

Niño Manuelito

El pesebre en los hogares cusqueños

El armado del pesebre es una de las tradiciones más queridas. No se trata solo de colocar las figuras básicas, sino de recrear un pequeño paisaje andino: cerros, ríos, puentes, ovejas, vacas, llamas y alpacas rodean al Niño. En algunos casos se añaden casas de adobe, iglesias, iglesias en miniatura y caminos que representan las rutas entre comunidades.

Muchas familias colocan la imagen del Niño Manuelito recién en la Nochebuena, después de la misa o de una pequeña oración en casa. Es un momento íntimo, acompañado a veces por cantos en castellano y quechua, y por pedidos de protección para el nuevo año. Esa mezcla de fe, costumbre y afecto familiar le da a la Navidad cusqueña un tono particular, muy ligado a la vida diaria de la ciudad y sus comunidades.

Sabores de la Navidad en Cusco

La mesa navideña en Cusco combina influencias de todo el país con ingredientes de la sierra. Algunas familias optan por el clásico pavo al horno, mientras que otras prefieren lechón, cuy u otros platos que forman parte de sus costumbres. Lo que casi nunca falta es una bebida caliente y panes dulces para acompañar la noche fría.

El panetón con chocolate caliente se ha convertido en un símbolo de la Navidad en Cusco. El chocolate se prepara espeso, aromatizado con canela y clavo, y se sirve en tazas humeantes, ideal para el clima de diciembre. El panetón, de origen italiano pero muy popular en todo el Perú, se corta en rebanadas generosas que se comparten en familia, en reuniones de trabajo y en actividades comunitarias.

Chocolatadas y solidaridad

Durante todo diciembre, en Cusco se organizan chocolatadas en barrios, parroquias, colegios y asociaciones. La idea es sencilla: reunir a niños y familias de menores recursos para compartir chocolate caliente, panetón y, en muchos casos, un pequeño regalo. Más que un evento puntual, es una expresión concreta de solidaridad que muchas personas esperan cada año.

Para quienes visitan la ciudad, hay opciones de apoyar estas iniciativas mediante donaciones o colaboración con organizaciones locales. Lo más importante es hacerlo con respeto, sin convertir la ayuda en un espectáculo y entendiendo que estas actividades forman parte de una dinámica comunitaria que va más allá del turismo. Cuando se participa con esa mirada, la Navidad se vive con un sentido aún más cercano.

Regalos de navidad en comunidades
Llevando alegría y regalos en comunidades de escasos recursos por navidad

Qué hacer si viajas a Cusco por Navidad

Viajar a la Navidad en Cusco requiere un poco de planificación, pero la experiencia lo compensa. Muchos visitantes combinan las fiestas con un viaje a Machu Picchu o al Valle Sagrado, así que es frecuente encontrar más movimiento en hoteles, restaurantes y agencias de viajes durante la segunda quincena de diciembre.

Actividades recomendadas

  • Pasear por la Plaza de Armas al atardecer para ver las luces, los nacimientos y el ambiente previo a la Nochebuena.
  • Visitar Santurantikuy el 23 o 24 de diciembre, con tiempo suficiente para recorrer la feria sin apuro.
  • Asistir a la Misa de Gallo en la Catedral o en una parroquia de barrio, respetando siempre el carácter religioso de la celebración.
  • Programar un city tour para conocer lugares como Sacsayhuamán, Qoricancha y los principales templos de la ciudad.
  • Combinar tu estadía con una excursión al Valle Sagrado o a Machu Picchu, dejando margen por si la lluvia modifica algunos horarios.

Consejos de logística y reservas

  • Reserva alojamiento y trenes a Machu Picchu con anticipación si viajarás entre el 20 y el 31 de diciembre.
  • Consulta con tu hotel o agencia sobre horarios especiales el 24 y 25, ya que algunos servicios se reducen en esas fechas.
  • Si quieres una buena ubicación en la Misa de Gallo, llega con tiempo; la afluencia suele ser alta.
  • Ten siempre un plan alternativo en caso de lluvia intensa, especialmente para actividades al aire libre.

Navidad en Cusco con niños y en familia

Para las familias que viajan con niños, la Navidad en Cusco puede ser muy especial. Los pesebres con animalitos andinos, las luces de la plaza y los puestos de artesanía suelen captar su atención rápidamente. Sin embargo, la altura y el clima obligan a tomar algunas precauciones adicionales para que todos disfruten el viaje.

Luces de navidad en la plaza de Armas Cusco
Luces de navidad en la plaza de Armas Cusco
  • Planifica uno o dos días tranquilos al inicio para que los niños se adapten a la altura.
  • Evita comidas muy pesadas el primer día y fomenta la hidratación constante.
  • Ten siempre a mano una casaca, un gorro y una bufanda, incluso si el día empieza con sol.
  • El 24 y el 25, deja espacios libres en la agenda; la idea es combinar la fiesta con descanso.

Preguntas frecuentes sobre la Navidad en Cusco

¿Es buena fecha para combinar Cusco y Machu Picchu?

Sí, muchas personas aprovechan diciembre para visitar Cusco, vivir la Navidad y luego ir a Machu Picchu. Solo es importante reservar trenes y entradas con anticipación, porque la demanda puede ser alta en esos días.

¿Cómo es el clima en Cusco en Navidad?

Diciembre es lluvioso y las noches son frías. Durante el día puedes tener momentos de sol fuerte y luego chubascos intensos, por lo que conviene llevar ropa por capas, poncho para la lluvia y calzado que no resbale.

¿La feria de Santurantikuy se realiza todos los años?

Sí, Santurantikuy se celebra cada 24 de diciembre en la Plaza de Armas. En algunos años se extiende también a días previos, pero la fecha principal sigue siendo la víspera de Navidad.

¿Es seguro caminar por el centro en Nochebuena?

El centro suele estar muy concurrido, con presencia de familias, visitantes y autoridades. Como en cualquier ciudad, conviene cuidar tus objetos de valor, evitar aglomeraciones muy cerradas y moverte con sentido común.

¿Puedo participar en alguna chocolatada o actividad solidaria?

En ocasiones, parroquias o grupos organizados aceptan apoyo de visitantes. Lo mejor es acercarse con respeto, preguntar cómo colaborar y seguir las indicaciones de quienes organizan la actividad.

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